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    Historia-Revista de la Carrera de Historia

    Print version ISSN 2519-0253

    Historia  no.37 La Paz  2017

     

    ARTÍCULO

     

    La vida cotidiana de la ciudad de La Paz durante la Guerra Federal

     

    Daily Life in the City of La Paz during the Federal War

     

     

    María Teresa Ramos1
    1 Abogada y estudiante de la Carrera e Historia, UMSA, LaPaz. Correo electrónico: matereramos@hotmail.com

     

     


    Resumen:

    La Guerra Federal de fines del siglo XIX es un episodio de la historia boliviana que ha merecido diversos análisis y estudios. La ciudad de La Paz, como uno de los focos de políticos de acción, se vio necesariamente afectada por la mencionada guerra en distintos aspectos, siendo uno de ellos el de la vida cotidiana, tema y consecuente estudio casi olvidados por la historiografía en nuestro medio. A través de la hemerografía de la época, específicamente del periódico El Comercio, se puede apreciar el impacto de la Guerra Federal en la ciudad de La Paz y el diario vivir de sus habitantes durante su desarrollo. Por otra parte, se puede advertir que ese impacto se reflejó aún después de concluida la misma, incluso hasta la actualidad.

    Palabras clave: Guerra Federal, vida cotidiana, La Paz, hemerografía, urbanismo, Cruz Roja, conductas.


    Abstract:

    The Federal War of the late nineteenth century is an episode in Bolivian history that has received diverse analyses and studies. The city of La Paz, one of the political focal points, was affected by the war in different ways. One of them was in terms of daily life, a the-me largely forgotten in our historiography. Using the press of the period, especially the paper El Comercio, it is possible to grasp the impact of the Federal War on the city of La Paz and the daily life of its inhabitants as the conflict unfolded. It is also possible to note that this impact continued to be felt after the war, and even up to the present.

    Keywords: Federal War, daily life, La Paz, journalistic sources, urba-nism, Red Cross, manners.


     

     

    Introducción

    La llamada por la historiografía Guerra Federal es un hito histórico boliviano, una guerra civil que enfrentó a Norte y Sur, chuquisaqueños y paceños entre 1898 y 1899 con la participación indígena de por medio y por el aparente motivo de la necesidad de federalizar el país.

    Así, el escenario de los conflictos y encuentros más importantes fue el altiplano, la región comprendida entre La Paz y Oruro. Empero: ¿qué es lo que acontecía, más allá de los sucesos bélicos relacionados con esta Guerra Federal en la ciudad de La Paz en la que la historiografía coincide el apoyo popular fue masivo y decisivo? ¿Cómo se desarrollaba la vida cotidiana de la ciudad de La Paz durante los cuatro meses en los que se vivió la Guerra Federal? Esta situación es la que a continuación se tratará de vislumbrar a partir del estudio de la hemerografía de la época, más concretamente a través del periódico El Comercio de La Paz2.

    Antes de abordar el tema, es importante señalar que la vida cotidiana es un tema que ha merecido muy poca atención y estudio en Bolivia, más específicamente en La Paz. El único referente abocado exclusivamente al tema, es el libro La vida cotidiana en La Paz durante la Guerra de la Independencia (1800-1825), que tiene como autores a Alberto Crespo y los entonces estudiantes de la Carrera de Historia de la UMSA: René Arze, Florencia Ballivián y Mary Money. El mismo, que tiene como fuente esencial documentos de archivo y una combinación de fuentes primarias y secundarias, dividiendo el estudio de la vida cotidiana por temáticas (la ciudad, la morada, la administración, los servicios, las ceremonias y juegos, etc.), tuvo su primera edición en 1975 y en 2009 la segunda como parte de la Biblioteca Paceña y la Colección Bicentenario. Cabe mencionar también que la colección Bolivia, su historia de la Coordinadora de Historia en su tomo IV (Los primeros cien años de la República, 1825-1925) toca muy de pasada el tema al referirse a la cultura y el ocio y la modernización de las ciudades, esto ya en el periodo liberal y enfocándose en el aspecto urbanístico o arquitectónico, al igual que el tomo V (Gestación y emergencia del nacionalismo en Bolivia, 1920-1952), introduciendo también junto con la vida cotidiana, el tema de tradiciones populares y creencias.

     

    1. La Guerra Federal

    El desarrollo y análisis de la Guerra Federal no es el objetivo del presente trabajo, empero, un esbozo, de la misma, es de vital importancia para lograr el próposito del texto, es decir, la vida cotidiana de la ciudad de La Paz durante la Guerra Federal vislumbrada a través de la hemerografía.

    La Guerra Federal ha sido tratada historiográficamente por autores como Ramiro Condarco con su Zárate, el Temible Willka. Historia de la rebelión indígena de 1899 en Bolivia, además de Pilar Mendieta, Rossana Barragán, Marta Irurozqui y Joaquín Loayza Valda, que son algunos autores que han abordado el tema. Aún poniendo mayor énfasis en determinados aspectos, sea el papel de los indígenas a la cabeza de Zárate Willka, tratando de encontrar los verdaderos motivos de este suceso histórico, sus consecuencias, etc., hay un consenso historiográfico general del que se puede obtener la imagen de lo que fue esta Guerra Federal.

    Las tensiones entre el Partido Liberal y el Conservador estaban latentes en 1898; los primeros representaban al norte y los segundos al sur, es decir, básicamente a La Paz y Chuquisaca. Al respecto Loayza (1999) sostiene que "las divergencias políticas e ideológicas de fines del siglo XIX, entre liberales y conservadores, formaron parte de un largo proceso histórico que se inició en la Revolución de 1809" (Loayza, 1999: 13). Causas económicas como la decadencia de la minería de la plata que era el sostén del partido conservador versus la creciente economía e importancia de comerciantes y mineros del estaño en La Paz y Oruro y políticas como divergencias ideológicas entre conservadores y liberales entre otros, principalmente, fueron las que forjaron el ambiente propicio para el estallido de la Guerra Federal.

    Ya en 1889, los representantes paceños infructuosamente habían solicitado al Congreso de ese año el traslado del poder ejecutivo a su ciudad. Así, en el Congreso, que no tenía una sede fija de trabajo, más iba peregrinando recorriendo el país pero sesionando especialmente en La Paz, se instaló en 1898 en fecha 6 de agosto en Sucre: "la representación chuquisaqueña en la sesión ordinaria de 31 de octubre, presentó a consideración de la cámara baja un proyecto de ley cuyo propósito principal era sancionar la permanente residencia del ejecutivo en Sucre" (Condarco, 1983: 115), a lo que la representación paceña presentó otro proyecto de ley pidiendo que se traslade el Congreso hacia Cochabamba para tratar el asunto sin presiones, moción que fue rechazada. Ante tal situación, en La Paz, el 6 de noviembre del año en cuestión, una reunión del pueblo en el Palacio Consistorial decidió que se presente un proyecto de reforma federal del país; empero, a los tres días, en Sucre se empezaba a discutir la Ley de Radicatoria del poder ejecutivo en esa ciudad.

    La historiografía sostiene que el debate de esta ley fue acalorado. Terminándose la discusión de la misma hacia mediados del señalado mes, y estando ya sancionada la misma, el presidente en ejercicio Severo Fernández Alonso, conociendo la delicada situación, tenía la posibilidad de vetar o no la ley. "Si vetaba la Ley de Radicatoria, se alzaba Chuquisaca con su Senador Pando a la cabeza de la insurrección; si no la vetaba, se alzaba La Paz con su ejército rebelde dirigido por el Coronel José Manuel Pando que, en última instancia, defendería los derechos de su ciudad natal" (Loayza, 1999: 18). Fernández Alonso quiso posponer la vigencia de la ley, pero tal fue la presión que ésta se terminó promulgando el 29 de noviembre de 1898 con la ausencia los representantes paceños.

    Camino a esta ciudad, antes de la promulgación de la Ley de Radicatoria y de paso por Oruro, los representantes paceños tuvieron una cálida bienvenida así como el apoyo proclamado de Oruro a la causa federal. Ya en su ciudad, fueron recibidos en medio de celebraciones, flores y mucha concurrencia en su trayecto hacia el salón del Loreto donde Fernando Guachalla, presidente del Comité Federal fundado a principios de noviembre, brindó un discurso. El periódico El Comercio de La Paz, en fecha 30 de noviembre de 1898, bajo el título de "La representación paceña", reflejaba esta situación de la siguiente manera3:

    [...] Cerca de cinco mil personas acompañaron á los honorables representantes, dando vivas á La Paz, á la Federación y á los valientes Diputados. Las ventanas del trayecto comprendido entre la calle 'América' y la plaza '16 de Julio' estaban verdaderamente atestadas de señoras y señoritas, que á porfía derramaban misturas, ramilletes y coronas sobre los defensores de los derechos del pueblo. Una vez llegados al salón del Loreto, donde los esperaba el 'Comité Federal' y otras asociaciones y gran concurrencia de respetables caballeros de la localidad, el señor Fernando E. Guachalla, como presidente del Comité, dió la bienvenida á la representación paceña, en los siguientes términos: Honorables Representantes del Departamento de La Paz: El pueblo, donde nació la libertad de un mundo y donde se ahogó en sangre la tiranía de los seis años, ha creido llegado el momento de proclamar la emancipación de la familia boliviana, del odioso tutelage de la centralización política y administrativa.

    Con el noble propósito de armonizar los diversos intereses de todos los departamentos de la República, ha creido también que interpretaba el sentimiento público, al iniciar, como lo ha hecho, la reforma de la Carta Política,en el sentido de que cada distrito federal se gobierne ási mismo, manteniendo la cohesión y la fuerza, que son necesarias, para hacer á Bolivia, independiente y respetada, en el extranjero; libre y soberana, en el interior. [...]Sed bienvenidos al querido hogar, donde os acompaña la gratitud del pueblo de La Paz, que anhela la paz del Continente y la paz de la República. He dicho. [..] Los vítores y bravos interrumpían á cada momento el discurso de los señores representantes y la banda de música festejaba con dianas las patrióticas y entusiastas palabras que se vertían en medio del unísono contento. [...] (ElComercio, miércoles 30.11.1898).

    Más allá de mandarse telegramas, proposiciones paceñas al presidente para llegar a una concordia4, transcurriendo diciembre en sus primeros días, la llegada de más representantes paceños a su ciudad caracterizó la época:

    Recepción
    Numerosas personas van en alcance del ex-ministro de Gobierno doctor Macario Pinilla y señora, y su hermano el doctor Sabino Pinilla, siendo también grande el entusiasmo en la ciudad para recibirlos. [...] (ElComercio, viernes, 09.12.1898).

    El ambiente en La Paz ya estaba armado; es así que el 12 de diciembre de 1898 al medio día, se reunieron en la casa de Sabino Pinilla: Macario Pinilla, Serapio Reyes Ortiz, Federico Zuazo5, Fernando Guachalla, Víctor Sanjinés, Alfredo Ascarrunz, Fermín Prudencio y Adolfo Ortega proclamaron la revolución: "la lucha armada por el poder a través del recurso del golpe de estado y la organización de un gobierno federal. El lema fue: '¡Viva la Federación'!" (Mendieta, 2015: 240), con Macario Pinilla, Serapio Reyes Ortiz y José Manuel Pando a la cabeza de la ahora Junta de Gobierno (véase anexo 1) y "después de la proclamación, el pueblo y las tropas del ejército salieron a las calles en una ruidosa manifestación de apoyo a la revolución" (Barragán, 2009: 65):

    El Gobierno Federal y los grandiosos hechos de ayer. Desde las 12 m. del dia de ayer, el heróico pueblo de La Paz, comenzó á reunirse en la plaza '16 de Julio', con objeto de conocer la definitiva resolución del Comité Federal en vista de los telegramas dirigidos por el Supremo Gobierno.

    A las3 p.m., el pueblo todo, reunido en masa, situóse frente al Palacio Nacional donde deliberaba el Comité con la asistencia del señor Prefecto del Departamento. La excitación pública crecía de momento á momento y llegó al punto en que todos pedían á gritos y con febríl entusiasmo, encaminarse á tomar Cuartel. El doctor Réyes Ortiz, dirigió la palabra al pueblo desde las ventanas del Palacio y después de manifestarle su opinión franca y sincera en favor de los intereses y altos propósitos del pueblo donde había nacido, pronunció estas palabras: 'la Columna Murillo es del pueblo, y ese pueblo está con la Columna Murillo'. [...] En menos de 15 minutos, más de 4,000 hombres reunidos en sus respectivos cuarteles, juraban defender los legítimos derechos del pueblo, derechos ultrajados por la ambición desmedida y lugareña del pueblo chuquisaqueño, y hollados por el Presidente de la República, quien después de haber ofrecido vetar la inconsulta ley que fijaba á perpetuidad la residencia del Gobierno en la ciudad de Sucre, la há sancionado, dando con ello, y sin motivo alguno, un sopapo al altivo pueblo de La Paz. [...] A las 5 p.m., el señor Presidente del Comité Federal, acompañado de varias personas de su seno y del C. Municipal, se dirigió á casa de distinguidos personajes paceños, [...], á fin de recoger sus respetables firmas en el Acta de la Constitución del Gobierno Federal, cuyo tenor es el siguiente: [...] (El Comercio, martes 13.12.1898).

    El presidente Severo Fernández Alonso había salido ya desde Sucre el 10 de diciembre rumbo a La Paz y hacia el 15 se enteró de lo acontecido el 12 del mismo mes en la ciudad paceña, en la que se iniciaban ya los preparativos. Contando con el apoyo del Regimiento Murillo, se empezó a organizar el Ejército Federal; se solicitaron refuerzos humanos a las provincias así como se decretó el acopio de armas: todo aquel particular que las poseía, debía entregarlas en pro de la causa federal. Por otra parte, se intentó conseguir el apoyo del resto del país, especialmente de los del centro, intentándose fallidamente conseguir el del gobernador de Cochabamba Soria Galvarro pero consiguiéndose la adhesión de la facción liberal del lugar.

    El 17 de diciembre, la Junta de Gobierno realizó su proclama6 a tiempo que se organizaban más batallones7 y se empezaba a atrincherar la ciudad. Ante la falta de armamento, se decidió adquirirlo del exterior; empero, como esto tomaría un tiempo y el ejército constitucional ya se encontraba en camino, se decidió recurrir al apoyo indígena de las poblaciones por donde pasaría el ejército oficial, "un ejército auxiliar útil para perjudicar y distraer al enemigo hasta el arribo de los pertrechos" (Condarco, 1983: 147).

    Armamento

    Ayer á horas 7 a.m. llegó á ésta, el armamento venido de Panamá por Mollendo. -Consta de 1,500 rifles, sistema Manlicher y 500 carabinas Winchester, con medio millón de tiros de dotación.

    Háse recibido además 1,200 ternos completos para el ejército. A las 10 y media a.m. del día de ayer el pueblo de La Paz presenció lleno de júbilo y entusiasmo la entrada del convoy que traía todo ese contingente poderoso para asegurar su victoria. A medio día se repartieron los rifles á los cuerpos que aún carecían de ellos. [...] (El Comercio, sábado 07.01.1899).

    El 9 de enero de 1899, Fernández Alonso se encontraba con su ejército en Viacha; empero, el retraso en la llegada de artillería y municiones suficientes, pertrechos, inconveniencias del clima además del hostigamiento indígena, las barricadas y el cerco indígena que la protegía, imposibilitaron el ataque a La Paz, desviando sus fuerzas hacia Coco Coro y Oruro. Así, el 23 de enero, las fuerzas liberales atacaron a las de Severo Fernández en Cosmini en la batalla del Primer Crucero, perpetrándose la masacre de Ayo Ayo al día siguiente debido a los abusos y violencia ejercida por soldados conservadores, "el escuadrón Sucre fue muerto en manos de indígenas" (Mendieta, 2015: 243). Este golpe a las huestes constitucionales "fue difícil de olvidar para los chuquisaqueños y provocaría uno de los artículos periodísticos más racistas en contra de la población aymara titulado 'Lugentes Campi' escrita por el ex presidente Mariano Baptista" (Ibíd.).

    En la noche del 28 de febrero y el Io de marzo de 1899, indígenas protagonizaron la llamada Masacre de Mohoza, en la que pereció el escuadrón liberal Pando8. Hacia el 4 de marzo de 1899, Pando propuso inútilmente un acuerdo a Severo Fernández Alonso para lograr la pacificación del país en tanto éste dejara su cargo en manos de Belisario Boe-to (presidente de la Corte Suprema) para que convoque a una Convención Nacional con el objeto de tratar el tema de la reforma federal.

    Se trató de expandir la revolución liberal en el resto del país, lográndose en Cochabamba la adhesión de liberales de las provincias que se enfrentaron a una división constitucional al mando del general Pedro Vargas quien terminó negociando con sus contrarios y retirándose hacia el 11 de abril. Santa Cruz por su parte, no se adhirió a la causa ya que el vicepresidente de la época era el conservador cruceño Rafael Peña. Empero, con el transcurso de los días, Loayza sostiene que "la revolución liberal tomaba cuerpo en Cochabamba, Chuquisaca y en Lí-pez y que amenazaba por propagarse por todo el país" (Loayza, 1999: 22), así como Mendieta (2015) indica que también lo hacía hacia el norte de Potosí y Carangas (Oruro).

    Ya con la balanza tirada hacia el lado liberal, en abril, Pando decidió avanzar hacia Oruro y el 10 de ese mes en Paria y en horas de la tarde, se libró la decisiva y cruda batalla del Segundo Crucero que terminó con el triunfo liberal, la dispersión del ejercito constitucional y la salida al exilio de Severo Fernández Alonso hacia Antofagasta la noche del 11 de abril. Al día siguiente, cuatro meses después de proclamada la revolución y de forma pacífica, se dio el cambio de administración en Sucre, consolidándose el ascenso al poder del Partido Liberal. Un día después, el 13 de abril, El Comercio de La Paz comunicaba:

    Últimas Noticias
    Acaba de confirmarse oficialmente la noticia de la toma de Oruro, por nuestro ejército á órdenes del valiente coronel Pando. Añádese además que se han tomado al enemigo, grandes y valiosos pertrechos de guerra.
    Nuestro ejército ha sufrido, según el mismo parte, algunas bajas muy sensibles.
    No se ha recibido aún lista detallada de los muertos y heridos. Sucre, capituló.
    El doctor Eliodoro Villazón hízose cargo de la Jefatura de Operaciones del Sud.
    Probablemente llegará esta tarde el chasqui, enviado por el Coronel Pando.
    En el próximo boletín daremos detalles (El Comercio, jueves 13.04.1899).

     

    2. La vida cotidiana en la ciudad de La Paz durante la Guerra Federal

    Fueron cuatro meses los que duró la Guerra Federal, mientras todo este movimiento se desenvolvía, mientras las cabezas políticas armaban estrategias y tomaban decisiones, mientras el ejército liberal con los indígenas de su lado avanzaban y se encontraban con el ejército conservador o constitucional, el periódico El Comercio de La Paz, nos brinda un panorama de cómo era la vida cotidiana misma de la ciudad de La Paz.

    Cotidianidad de la ciudad de La Paz previa al 12 de diciembre

    Previamente al estallido de la Guerra Federal como tal el 12 de diciembre de 1898, sin remontarnos más que meses atrás y más allá de que un ambiente federal era latente en la ciudad de La Paz en los días previos, tal como se pudo evidenciar en parte en el segundo apartado del presente trabajo (en cuanto a la expectativa y recibimiento de representantes paceños), quejas respecto a la calidad de productos como el pan y la leche y cuestiones de salubridad son las que llaman la atención; quejas por el servicio de luz eléctrica se hacen notar no solo durante esta época sino hasta mucho después de terminada la Guerra Federal:

    Ya es tiempo
    Muy aguada está la leche que se expende para el consumo del público. Y las que mas abusan son las que están munidas de una boleta municipal porque alguna vez vendieron leche pura. [...] (El Comercio, jueves 21.07.1898).

    El pan
    Detestable está el que se expende en el mercado por su calidad y tamaño. [...] (El Comercio, jueves 28.07.1898)

    Estado higiénico
    No es de los muy favorables el que actualmente atraviesa la ciudad; pues que el cambio de estación ha dado lugar á que se presenten varios casos de viruela en la clase media del pueblo, no sin alarmar el temor de que llegue á propagarse ese terrible flajelo. [...] (ElComercio, miércoles 26.10.1898).

    Luz eléctrica
    Es unánime el descontento del público con respecto al pésimo servicio de luz eléctrica. El alumbrado de las calles, malo. El de las casas, requetemalo. El del teatro, requetemalísimo. Anoche de pocas no nos quedamos á obscuras y la funciónse realizó bajo rayos temblorosos y mori-bundos.[...] (El Comercio, viernes, 25.11.1898)

    Por otra parte, se registran casos de incendio, como uno del que El Comercio indica "puede considerarse como el más terrible de los acontecidos en estos últimos años".

    Un voraz incendio
    Ayer, á horas 4 p.m., se ha producido en la casa del señor Santiago Gamarra, situada entre las calles Bolívar é Indaburu, una cuadra arriba de la plaza 16 de julio. En ménos de dos horas, fué consumido por completo el segundo piso de la dicha casa que, de moderna construcción, era habitada por el señor Alberto Manno, Cónsul del Reyno de Italia y actualmente Ingeniero Nacional encargado de la dirección técnica de los trabajos del puente de San Francisco. [...] (El Comercio, martes 06.12.1898).

    Asimismo, en fecha 9 de diciembre de 1898, al reclamar la presencia de un inspector municipal, se hace conocer el estado sanitario de la cocina del hospital de mujeres paceño, lugar del que se señala, también fue víctima de un incendio en días previos.

    La ejecución era una pena vigente en aquel tiempo y consecuentemente, parte de la vida cotidiana, así como algún suicidio:

    Ejecución
    El día de mañana á h. 12 m. se dará cumplimiento á la sentencia de muerte librada contra el indígena reo Manuel Quispe, por el delito de triple asesinato. Ayer le ha sido leída la sentencia por el Fiscal doctor Antonio Tapia; el acto de ejecución tendrá lugar en la calle alta de San Pedro que vá á dar sobre el costado derecho del Prado (El Comercio, martes 18.10.1898).

    Suicidio
    Anoche á las 11, puso fin á sus días, con dos tiros de rifle, el joven Desiderio Vidaurre [...] (El Comercio, miércoles 9.11.1898).

    La llegada del Circo Nelson en agosto de 1898, paseos y romerías son también parte de la vida cotidiana días previos al estallido de la Guerra Federal:

    Los parques del 16 de julio
    Son frecuentados por numeroso público que, atraído por la diversidad de animales con que ha sido dotado, pasa un momento de solaz y contento embriagado por el dulce aroma que demandan la variedad de flores que contienen (El Comercio, miércoles 7.12.1898).

    Ahora bien, el diario vivir de la ciudad de La Paz en el periodo en cuestión puede dividirse con fines metodológicos en una parte que relaciona este cotidiano con los sucesos de la Guerra Federal y otra parte que no lo hace, que continúa autónoma e independiente del mismo.

    Vida cotidiana entre el 12 de diciembre de 1898 y el 12 de abril de 1899 en la ciudad de La Paz

    En cuanto al urbanismo, estado de las calles y ocupación de las mismas, El Comercio refleja una ciudad en la que hay no pocas calles intransitables, descuidadas no solo en sentido de viabilidad sino en cuanto a higiene, sea por falta de limpieza de las mismas o incluso gracias a la conducta de la ciudadanía, de las pulperas más específicamente:

    Cero y van tres
    Insistimos por tercera vez á fin de que el Inspector del ramo ordene la limpieza diaria de las calles de la ciudad. La inmudicia que queda estacionada en las esquinas de las calles de la población seis ú ocho días, es una prueba palmaria del descuido que tienen los encargados de esa limpieza (si los hay). [...] (El Comercio, jueves 23.02.1899).

    A propósito
    Es necesario imponer una fuerte multa á las pulperas que á la luz del día arrojan baldes de agua sucia á las aceras. No es de extrañar que los pacíficos transeúntes se encuentren de un momento á otro, perfumados, gracias á esa maldita costumbre que aún no se ha desterrado, a pésar de los pocos esfuerzos y medidas que toma la policía urbana (ElComercio, jueves 23.02.1899).

    Esta situación estuvo acarreando como consecuencias la expansión de la epidemia de la viruela hacia mediados de marzo de 1899; sumada al mal estado de los billetes, como se refleja el 25 de marzo de 1899, estas noticias dejan en claro que la situación salubre paceña dejaba mucho que desear.

    Epidemia
    Se ha desarrollado en la población una peligrosa epidemia, que atribuimos al descuido de los empleados de la policía urbana, encargados de la población. Ya lo dijimos, no ha mucho: no sería extraño que pronto se desarrollase una epidemia, merced al completo descuido en la limpieza de la población. Nuestros temores por desgracia se han realizado y hoy la viruela comienza á hacer estragos en los habitantes de la ciudad. [...] (El Comercio, viernes 17.03.1899).

    En cuanto a la conducta de la ciudadanía, El Comercio en fecha 17 de marzo de 1899, refleja la presencia en las calles de la ciudad de dos mujeres de quienes se dice están locas y que serían por este motivo maltratadas física (se les arrojaba piedras) y psicológicamente (mediante frases hirientes) por miembros de la sociedad paceña, por vagos básicamente. Cadáveres encontrados e incluso el suicidio del ciudadano Dionisio Sanjinés son situaciones cotidianas en la ciudad tal como refleja nuestra fuente, por ejemplo el sábado 18.03.1899 calificándolas como "desgracias".

    Conductas violentas relacionadas con armas de fuego, puñaladas a Isaac Soria Galvarro por ejemplo (El Comercio, 8.04.1899), así como personas arrastradas por el río (El Comercio, 17.01.1899; El Comercio, 22.02.1899) o el hachazo en la cabeza inferido por Ángel María Guz-mán a Manuel Salcedo, eran parte de lo que acontecía en el habitual vivir paceño.

    Nueva desgracia
    Nuestra sociedad ha sido impresionada el día de ayer por un trá-jico acontecimiento. Hallándose reunidas varias personas en casa de un caballero de esta ciudad, y cuando todas ellas se encontraban llenas de entusiasmo y disfrutando de la más afectuosa cordialidad, uno de los concurrentes disparó su revólver contra el dueño de casa, hiriéndolo en el vientre. Parece que el delincuente huyó inmediatamente. [...] (El Comercio, jueves 18.02.1899).

    Desgracia
    El día lunes á las 2, poco más o menos, ha sido arrastrada una mujer por la corriente del río. Se suponía que hubiese caído en la Plazuela de San Francisco. (El Comercio, miércoles 22.02.1899).

    Sensible
    El señor Ángel María Guzmán, dió un hachazo en la cabeza al rondín Manuel Salcedo, causándole una grave herida.

    Es sensible que jóvenes, decentes, dejándose llevar de ímpetus de cólera cometan actos de tal naturaleza (El Comercio, sábado 18.03.1899).

    En el ámbito social, también podemos ver que al inicio de la Guerra Federal, una compañía infantil de teatro realizaba sus presentaciones, cada noche en beneficio de alguna persona:

    Compañía Infantil
    Anoche púsose en escena por 2.a vez 'La Mascota' á beneficio del simpático barítono Perdiguero. Es sensible que los graves acontecimientos que hoy preocupan á nuestra población, impidan un éxito brillante en la concurrencia al teatro municipal. Para esta noche se anuncia el beneficio de la tiple niña CármenJimenez. Y se nos dice partirá de esta ciudad la Compañía el próximo sábado, con dirección á Puno (ElComercio, jueves 15.12.1899).

    Segundo Polo, profesor llegado del extranjero, abrió a principios de enero de 1899 su Academia Musical "en la calle del Teatro N° 42 (El Comercio, 31.12.1898); el año escolar fue inaugurado a principios de febrero (El Comercio, 08.02.1899). Los enlaces matrimoniales se celebraban con normalidad:

    Enlace
    La mañana de hoy se han unido en matrimonio la simpática señorita Enriqueta Alexander y el distinguido jóven Siegfried Freudental.
    Qué el ángel de la felicidad cubra el nido de los jóvenes esposos (El Comercio, sábado 04.02.1899).

    Los paseos y las retretas, típicos de la época seguían asimismo su programa habitual:

    Paseo
    Apoyando la idea de un colega, esperamos que los PP. Salecianos proporcionarán la banda de música que poseen para amenizar los paseos en el Prado y las retretas en la Plaza 16 de Julio; mucho más si ese instrumental ha sido obtenido mediante una acuotación de nuestro público (ElComercio de La Paz, jueves 09.02.1899).

    Finalmente, respecto a la fiesta del Carnaval acaecida en pleno desarrollo de la Guerra Federal, solo encontramos el variado menú que degustaron los asistentes a un almuerzo federal ofrecido por Alejandro Guibert (véase anexo 2).

    Vida cotidiana entre el 12 de diciembre de 1898 y el 12 de abril de 1899 relacionada con la Guerra Federal y la presencia militar en la ciudad de La Paz

    Más allá del fervor patriótico que es resaltado por nuestra fuente, mostrando el ánimo del pueblo paceño apoyando la causa federal y "listos para empuñar las armas y defender sus derechos hollados" (El Comercio, 13.12.1898), son comunes las notas reclamando el estado poco honroso de los hombres parte del ejército federal, soldados que paseaban por la ciudad en estado de embriaguez:

    Fuerte Castigo
    Lo pedimos para el Mayor Gregorio Bayá, Ramón Mercado, Mateo Pizarroso, Néstor Rubín de Celis, Mariano 2.°Colomo y Primitivo Veles, que en estado de embriaguez se han presentado en esta ciudad la mañana de hoy, poniendo en alarma la población con embustes y farsas. Hay necesidad de imponer un fuerte castigo á los alarmadores que por borrachos á perversos, ponen en excitación al pueblo (El Comercio, miércoles, 4.01.1899).

    Fuerte Castigo
    Lo reclamamos para los soldados borrachos, que aún andan por las calles de la ciudad.
    Anoche á las 7 pasaban dos del batallón 'Loa' en completo estado de Embriaguez por las calles del Mercado (El Comercio, martes
    17.01.1899).

    Ante la necesidad de armas, tal como se mencionó anteriormente, se recurrió también al rescate de las mismas, habilitándose mesas de rescate en los que todo ciudadano que fuera poseedor de alguna, debía ponerla al servicio de la causa federal:

    Rescate de armas
    Continúa el rescate de armas y municiones instalado en la plaza '16 de Julio'. Invocamos el patriotismo de el pueblo para que á la brevedad posible presente todas las armas que posea. -Con este motivo se ha dictado un bando el día de ayer que impone una fuerte multa á los omisos (El Comercio, jueves 15.12.1898).

    Asimismo, a tiempo de que llegaban más personas para unirse a la causa, ejercicios militares eran también realizados en la ciudad, principalmente en la zona de la Caja de Agua:

    Simulacro
    La pericia de nuestro ejército federal ha sido completa y satisfactoriamente demostrada el día de ayer, con motivo del simulacro de combate que tuvo lugar á horas 9 a.m. en Caja de Agua. Todos los cuerpos de infantería que tomaron parte en él, ejecutaron con admirable destreza las maniobras militares (El Comercio, martes 17.01.1899).

    La construcción de barricadas para la defensa de la ciudad, que seguramente afectaron el libre tránsito en ella, es a su vez noticia:

    Defensa de la ciudad
    El día lúnes se ha comenzado á preparar la defensa de esta ciudad. Actualmente se construyen ocho barricadas, bajo la dirección de los señores Ingenieros Henry, Nava Estrada y Rocha. [...] (El Comer-cio, martes 27.12.1898).

    A propósito
    Aplaudimos la idea de reducir á ocho los puntos fortificados con barricada; pues cuanto más limitado es el círculo de defensa, tanto más fuerte é inconmovible es: cuanto más ámplia es esa línea, ofrece más puntos de zapa y ataque, siendo más difícil su defensa. Los puntos de avanzada ó cortinas, suelen ser contraproducentes, porque en más ó ménos tiempo de combate, llegan á convertirse en contra fuertes del enemigo y el acto de replegarse los defensores, causa siempre desorden y desconcierto, cuando no pérdida de gente que debiera conocer y estar firme en sus puestos definitivos.Felizmente no podemos tener directores más competentes, teórica y prácticamente (El Comercio, martes 27.12.1898).

    Por otra parte, un aspecto a resaltar es el relacionado a la Cruz Roja. Si bien la historia de esta institución en Bolivia se remontaría incluso hacia 1879, es que "con motivo de la Revolución Federal de 1898 -1899, se organizó un Comité de Señoras de la Cruz Roja, en la ciudad de La Paz, bajo la dirección del Dr. Andrés Muñoz"9. Así lo refleja El Comercio del día miércoles 21 de diciembre de 1898, que brinda el lugar de realización de la reunión de este comité, las asistentes y la elección de su directorio sin dejar de alabar dicha iniciativa que además formó comisiones para recaudar fondos para esta institución, así, nuestra fuente señala por ejemplo también que Lucio Pérez Velasco donó Bs. 1000 a la institución.

    Finalmente, cabe resaltar el hecho de que tal fue el ambiente federal paceño que se creó el Himno Federal, estrenado el 19 de enero de 1899 cuya letra corresponde a Eduardo Diez de Medina y la música a Francisco J. Molina. Este no fue el único, sino que Lorenzo V. Montalvo dedicó un Himno Guerrero a esta causa al igual que Nicanor Fernández (véase anexo 3).

    Cotidianidad en la ciudad de La Paz post 12 de abril de 1899

    Una vez terminada la Guerra Federal, con la dimisión de Fernández Alonso y del Partido Conservador, vale la pena señalar a grandes rasgos ciertos aspectos como el hecho de que para la continuidad del diario vivir en la ciudad de La Paz, se hacía necesario el levantamiento de las barricadas que fueron erigidas para poder dar libre tránsito a los carruajes.

    La vida continuaba. La Paz recibiría en días posteriores la llegada del cinematógrafo, la epidemia de viruela que empezaba hacia marzo seguía azotando a la ciudad hacia finales de mayo; volvieron los reclamos por el estado de las calles y la necesidad de su pavimentación:

    Cinematógrafo
    Han llegado á esta ciudad los señores Empresarios del Cinematógrafo, Teodoro Muller, J. Inchaustegui y Carlos Pezzia. Hemos tenido ocasión de ver el aparato y podemos asegurará nuestros lectores que él es superior al que anteriormente estuvo en esta ciudad. Los señores Empresarios han obtenido yá el Teatro Municipal donde exibirán algunas funciones. La primera de éstas tendrá lugar probablemente el jueves próximo (El Comercio, martes 02.05.1899).

    Empedrado
    Hay necesidad de que se arregle el de la calle Loayza, cuadra tercera, que se encuentra en malísimo estado. Lo pésimo del empedrado hace que la calle sea intransitable." (El Comercio, viernes 16.06.1899).

    Pavimentación de calles
    Hemos visto que antes de concluír la nivelación y pavimentación de muchas calles que se encuentran con todo el terreno removido, se ha dado comienzo á la del Teatro, con perjuicio del público transeunte que por todas partes tropieza con montones de piedras é inmensos barriales formados por los aluviones. No encontramos razón para tanto atropellamiento en la reconstrucción de calles y ésta con poca economía y cuidado, que digamos (El Comercio, miércoles, 27.12.1899).

    Entre otros sucesos, se destacó la presencia del ladrón Concha, que a punta de revolver causaba pánico entre los paceños. Por otro lado, más grato y digno era resaltar el arreglo de la ciudad y su ornamentación. Además, a consecuencia del cambio de sede de gobierno, era preciso proceder a mejoras y construir nuevas instalaciones en la ciudad:

    Pintura
    Merced á la buena voluntad con que los señores munícipes acogen las justas y sensatas indicaciones de la prensa, comienzan los dueños de propiedades á ordenar la limpieza y arreglo de ellas. Así la población presentará un agradable aspecto (El Comercio, jueves 29.06.1899).

    A propósito
    Causa satisfacción el movimiento inusitado que senota en la ciudad, con motivo de los muchos trabajos de ornamentación y mejora que ya fiscales, municipales y particulares, se vienen llevando á cabo con actividad vertiginosa; pues que sólo el H. Concejo Municipal atiende una cosa de dieziocho obras, todas de necesidad y utilidad pública.
    La escasez de albañiles y picapedreros ha dado lugar á que se ocurra al Exterior en demanda de esta clase de trabajadores (El Comercio, martes 19.09.1899).

    Para el nuevo Palacio
    El día de ayer se ha dado comienzo al derribo de la casa Montes, portales de la plaza '16 de Julio', en cuyo terreno y los adyacentes del Loreto y casa de la señora Ibar-güen será construido el nuevo palacio de Gobierno. El suntuoso edificio, en vías yá de trabajo, ocupará pues toda la cuadra sur de la plaza principal y será un monumento arquitectónico digno del estado progresista de la ciudad del Illimani (ElComercio, martes 19.09.1899).

    Nuevo local de la Biblioteca
    Aúnque muy lentamente, pero avanzan los trabajos de mejora implantados en el hermoso local de la calle 'Yanacocha'. Actualmente se están colocando las pilastras de hierro que sostendrán los corredores del segundo cuerpo del salón principal.
    Terminada la obra y hecha la distribución conveniente de las librerias podrá La Paz enorgullecerse de contar con un establecimiento á la par que los mejores de Sud-América (El Comercio, viernes 6.10.1899).

     

    Conclusiones

    Más allá de los antecedentes, causas, análisis del desarrollo, protagonistas y su papel y las consecuencias políticas, económicas e incluso raciales de la Guerra Federal que no eran objeto del presente trabajo, queda claro que la vida cotidiana de la ciudadanía paceña fue afectada por este acontecimiento. Previo al estallido de la guerra, así como en el periodo posterior, nuestra fuente principal, el periódico El Comercio de La Paz, refleja en su columna de crónica un amplio panorama de las situaciones vividas a diario por la población paceña, más allá de las citadas: acemi-llas10 en las calles polvorientas y con escasa limpieza, solicitudes de apertura de calles, criaturas recién nacidas abandonadas en las puertas de casas, debajo de los puentes o en basureros eran comunes; quejas por los servicios básicos de luz y agua que escaseaba en las pilas de la ciudad, quejas respecto a los guardias, alborotos por las noches en las calles y a la salida de bares y de las llamadas casas de tolerancia, robos de animales, joyas y dinero eran, según lo reflejado por El Comercio antes y después de la Guerra Federal, de lo más común en la vida cotidiana paceña.

    Pero, paulatinamente, estas noticias empezaron a escasear y lo hicieron drásticamente a partir del 12 de diciembre e incluso algún tiempo más allá del triunfo federal. Por un lado, las situaciones que efectivamente son reflejadas por El Comercio en la época de nuestro interés muestran que el diario vivir paceño seguía su curso, pero hay un evidente impacto de la Guerra Federal en la ciudadanía, por ejemplo al mostrarse la preocupación por el éxito de la Compañía Infantil que realizaba sus funciones en medio del conflicto.

    Este periódico claramente de tendencia liberal, así como seguramente lo hacían sus pares en el resto del país de una tendencia o de otra, reflejaba, tal como sucede hasta ahora, situaciones afines y acordes a sus intereses, cumpliendo el papel, además, de agitador o apaciguador de su público; esto no quiere decir que no haya que darle validez a su contenido o quitarle credibilidad, sino que solamente nos lleva a ser cautos en cuanto a no cometer el error tomar su información tal como si fuera una verdad histórica.

    En ese sentido, en todo momento El Comercio manifestó el patriotismo de la ciudadanía y la unión del pueblo a favor de la Guerra Federal y su participación en ella. El patrón de noticias reflejadas en lo que fue el desarrollo de la guerra cambia: son abundantes las noticias relacionadas con la misma, lo que no significa que las conductas y las vidas cambiaron por completo sino que primeramente, tal como se puede apreciar en el anexo 4, los operarios del periódico entraron en campaña provocando la publicación irregular de este medio. En segundo lugar, el espacio antes dedicado al tipo de noticias que nos interesaban disminuyó. Lo importante para nuestra fuente era justamente reflejar lo que sucedía a nivel político, bélico, etc. y no tanto así los sucesos cotidianos. Este último aspecto queda por demás claro al hacer una comparación del patrón de noticias publicadas sea en épocas previas o posteriores. No obstante, vale la pena decir que la Guerra Federal no fue el único caso que modificó el contenido del periódico, sino que tanto antes como después, la situación se repitió de acuerdo con las distintas situaciones políticas, históricas, etc. que acontecían.

    Pese a ello, la hemerografía es una fuente riquísima para diversos estudios; la información que brinda es tan abundante que en este caso se tuvo que ser bastante selectivo para mostrar un panorama general de lo que acontecía en la cotidianeidad de la ciudad de La Paz a la par del transcurso de la Guerra Federal: el urbanismo, el estado y ocupación de las calles, las conductas (violentas o no) y la vida social paceña. Aun así, cada nota, una más que otra, brinda detalles la llegada desde Panamá de ternos, trajes para el ejército, el planeamiento y estrategia en la construcción de barricadas de defensa de la ciudad, el lenguaje y calificativos mismos utilizados: estado progresista, etc. que abren un abanico de posibilidades a estudiar.

    Quienes participaron en la batalla del Segundo Crucero fueron recibidos como héroes. Un monumento a esta batalla fue encargado y en la revisión de nuestra fuente en años posteriores, se observa el debate relativo a su ubicación.

    Sea consecuencia directa o no, la Guerra Federal, en cuanto al urbanismo de la ciudad, marcó un hito; a partir de ella, la ciudad empezaría un proceso de modernización que se vislumbrará más claramente en los primeros años e incluso décadas del siglo XX a través del crecimiento de la población y la consecuente necesidad de urbanizar lugares antes inhabitados, el acceso a los servicios públicos básicos, la creación de condiciones y establecimientos sanitarios, administrativos, culturales, de recreación, deportivos, etc.

    Pese a que quedan perdidos en el tiempo los nombres de aquellos moradores de nuestra ciudad de hace más de un siglo, junto con sus historias y formas de vida, que en parte se intentó mostrar en el texto, queda por demás claro que el impacto de la Guerra Federal no solo se vio reflejado en la vida cotidiana de la ciudad de La Paz en aquella época. Aún en la actualidad, este acontecimiento está presente en el diario vivir: los personajes partícipes aquél 12 de diciembre de 1898 nos acompañan a diario al transitar por las calles que llevan sus nombres. Es más, luego de la batalla del Segundo Crucero, el mismo mes de abril de 1899, la avenida Arce cambió de nombre a 12 de diciembre. La hemerografía siguió refiriéndose a esta céntrica y principal avenida de nuestra ciudad con ese nombre por alrededor de diez años, cuando en algún momento entre 1908 y 1909 volvió a mencionarla nuevamente como avenida Arce.

     

    Notas

    2 Periódico de salida en horas de la tarde, fundado en La Paz el 13 de enero de 1878 por Cesar Sevilla y en el que trabajaron, entre otros, Macario Pinilla y Alfredo Ascarrunz (Ocampo, 1978).

    3 En la transcripción de las noticias del periódico se respetó, en todos los casos, la grafía original.

    4 El contenido y texto de las mismas no acarreaban algún tipo de solicitud y diálogo cordial, más bien tenían un contenido parecido a un ultimátum (mayores referencias en Condarco, 1983).

    5 Quien será nombrado gobernador federal de La Paz.

    6       Puede encontrarse la transcripción de la misma en la Antología de documentos fundamentales de la historia de Bolivia. Ia ed. de la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia.

    7       Batallones Murillo, Victoria, Loa, Zapadores, Illimani, La Columna del Orden, llegando voluntarios de las provincias el 20 de diciembre tales como el batallón Omasuyos (Barragán, 2009: 68).

    8 Mendieta (2008 y 2015) sostiene que los indígenas pensaban que se trataba de un escuadrón unitario, mientras Condarco (1983) y Barragán (2009) ven un ataque indígena sin percibir una confusión en el elemento indígena. Por otra parte, Loayza (1999) no menciona este suceso.

    9 Consultado en: http://www.cruzro-jaboliviana.org/p/historia.html, el 23/11/2015.

    10 Grafía utilizada en la redacción del periódico fuente de la presente investigación, haciendo referencia a las acémilas, mulas.

     

    Bibliografía

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    Páginas de internet

    http://www.cruzrojaboliviana.org/p/ historia.html.

    Hemerografía

    El Comercio de La Paz, 1890-1909.

     

    Anexos

    Anexo 1
    Decreto Supremo que constituye la Junta de Gobierno

    Anexo 2

    Menú ofrecido en el almuerzo federal ofrecido por Alejandro Guibert el domingo de carnaval de 1899

    Anexo 3

    Himnos compuestos en honor a la Guerra Federal

    Anexo 4

    Explicación de El Comercio a sus lectores del porqué de la salida irregular del mismo