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    Revista de Investigación Scientia

    versión On-line ISSN 2313-0229

    Rev Inv Sci v.2 n.1 Cochabamba ago. 2012

     

    ARTÍCULOS

     

    Sistemas defensivos en el Antiguo Cercano Oriente en el Bronce Medio IIA y IIB

     

     

    Raúl Quiroga Guerrini

     

     


     

     

    Introducción

    El Bronce Medio II en Palestina se caracterizó por un retorno al tipo de urbanización atestiguado en el Bronce Temprano.1 El Bronce Medio se diferencia de los períodos anteriores por la amenaza constante de grupos en movimiento en demanda de espacio y alimento.2 También, el surgimiento de los conflictos bélicos entre los estados amorreos marca una notable diferencia entre ambos períodos.3 Igualmente, la expulsión de los Hiksos de Egipto y su entrada a Palestina convulsionó la estabilidad de las ciudades-estado de Canaán en el Bronce Medio.4 Si el Bronce Temprano fue un período pacífico a pesar de su desintegración repentina y misteriosa, el Bronce Medio se caracterizó tanto por una abundancia de recursos como por una constante situación conflictiva entre las distintas ciudades estado de Palestina. De allí que el sistema defensivo de las localidades urbanas durante el Bronce Medio alcanzó un notable grado de desarrollo técnico. Debido a este marco histórico, el interés general de esta indagación será describir los principales sistemas de defensa de las ciudades del Bronce Medio II de Palestina. Primeramente se investigarán los sistemas del Bronce Medio IIA (2000-1750 a.C.) y después los del Bronce Medio IIB (1750-1550).

    Una lectura previa indica que la construcción de murallas, torres, terraplenes, glacis más la infraestructura de las puertas de entradas constituían los principales sistemas de protección del Bronce Medio en el Levante.5 Por esta razón, se intentará describir estos recursos defensivos a través del testimonio de la arqueología de Palestina. Por medio de la investigación bibliográfica se procurará detallar la construcción, modelos, funciones y principales localidades arqueológicas de esos sistemas defensivos.

    A continuación se mencionan algunos términos técnicos de la bibliografía en inglés y su correspondiente traducción al castellano. En esta investigación se entiende por "terraplén" lo que en inglés es embakment. 'Talud" sería la traducción de rampart aunque se usará "terraplén" como término principal y "talud" como sinónimo de aquel. "Glacis" es un tipo de terraplén menos pronunciado y suele ser la capa protectora del talud para evitar su erosión. "Montículo" sería la traducción de mound, "núcleo del terraplén" de core, "cuneta" de trench, "zanja" de dicht y "fosa" de moat. "Puerta de la ciudad" es la traducción de city gate y se usará también como "entrada de la ciudad". Las puertas propiamente dichas [doors) son las hojas que cerraban o abrían el paso al interior de la ciudad.

     

    Sistemas defensivos del Bronce Medio IIA

    Las ciudades del nordeste de Palestina estaban ubicadas en las planicies costeras, entre ellas Meguido, Afec, Akko y Tel Kabbri.6 El tamaño de estos centros poblados oscilaba entre 10-25 hectáreas. Algunas ciudades fueron reedificadas sobre las ruinas antiguas y otras se inauguraron por primera vez como Akko, Betel, Tell el-'Ajjul y Tell el-Far'a.7

    Se observa que la novedad arqueológica más llamativa de la época fue la construcción de enormes terraplenes circundando las ciudades8 lo que era una situación diferente de los pequeños taludes del Bronce Temprano.9 Ciudades como Acre, Tel Burgah, Tel Zeror y quizá Yavneh-Yam presentan este característico y nuevo sistema de fortificación.10

    Los terraplenes comienzan a cambiar la morfología del paisaje. Demandan también la existencia de gobiernos centrales para conseguir semejante cantidad de mano de obra. Algunos de ellos alcanzaron alturas de hasta 15 m. y su ancho variaba entre 25-40 m. Han sido fácilmente fechados por las tumbas y la cerámica encontradas en su interior.11

    Del mismo modo, este tipo de terraplenes parece originarse en Siria. Ebla (Tell el Mardik) tiene uno de los más antiguos correspondiente a los comienzos del s. XX a.C.12 En Palestina son todavía escasos durante este período aunque totalmente presentes después en el Bronce Medio IIB. Los glacis, un terraplén menos inclinado y generalmente cubierto de material sólido, ya eran conocidos en el Levante en el Bronce Temprano y el único conocido del Bronce Medio IIA es el de Tel Poleg.13

    Las excavaciones demuestran que la mayoría de las ciudades tenían murallas construidas de ladrillos sólidos. Se construían generalmente en tiempos de paz y se consideran como sistemas defensivos permanentes (los temporarios eran propios de los tiempos de guerra).14 Algunas de ellas eran Yoqnean, Meguido, Tel Poleq, Afec y Tell Beit Mirsim. Generalmente no tenían más de 2 m. de espesor al comienzo del período aunque al final del mismo ya medían hasta 5 m.15 Este cambio en el espesor de la construcción puede ser una evidencia del aumento de conflictos entre las ciudades-estado de Palestina.16 Las murallas podían representar un artificio para defenderse de un posible enemigo17 o para hacer alarde de poder.18

    Asimismo, en Tell Poleg la muralla de piedra estaba reforzada por un glacis como soporte semejante a los del Bronce Temprano. Las murallas de Meguido, Tel Poleg y Tell Zeror fueron construidas de ladrillos de barro con cimientos de piedra. Tel Poleg y Meguido tenían glacis apoyados en sus murallas.

    Además, en Meguido y Afec cada 3 m. se erguía una torre rectangular a lo largo del perímetro de la muralla como parte del sistema de fortificación. En Tell el Mirsim y en Gezer la separación entre las torres era de 20-30 m. Estas guarniciones elevadas podían tener su saliente hacia el interior o el exterior con respecto de la ciudad. Después con el tiempo en Meguido y Afec la distancia aumentó a 5 m. lo que evidencia una cuestión puramente estructural.19 Las murallas de Tel Pelog, Tel Zeror y Gezer tenían este tipo de torres guarniciones a lo largo de su trazado.20

    Las puertas del Bronce Medio IIA se conocen por las excavaciones de Meguido y Acre. Las dos ciudades tenían un corredor de acceso con una rampa ascendente de tierra o algún material sólido. La explanada de entrada de Meguido tenía escalones lo que seguramente dificultaba no solo el acceso de los habitantes de la ciudad sino también del enemigo. La rampa de entrada generalmente terminaba en una serie de cámaras o despachos que obligaban a un acceso indirecto a la ciudad. Este eje indirecto de ingreso facilitaba la defensa y, a su vez, impedía el paso de vehículos o animales. El acceso de la ciudad de Acre era directo a través de un corredor extenso con una puerta habitable lo que, seguramente, la hacía más vulnerable al ataque de los enemigos.21

     

    Acre: Puerta de entrada a la ciudad con su respectiva rampa. Bronce medio IIA22

    Se observa entonces un cambio en el sistema de defensa en comparación con el Bronce Temprano. El aumento poblacional quizá produjo una competencia de espacio y recursos alimentarios. Esto pudo haber originado una situación conflictiva entre las ciudades estados. Aunque la guerra no fuera constante se nota en el progreso del sistema defensivo por lo menos una actitud preventiva. De allí es que el sistema de murallas, torres, terraplenes, glacis y entradas fortificadas comienzan a ser parte de la técnica defensiva de las ciudades del Bronce Medio IIA. Este recurso de protección finalmente se establece y alcanza su máximo de perfeccionamiento en el período siguiente. De ese detalle se ocupará el siguiente capítulo.

     

    Sistemas defensivos del Bronce Medio IIB

    La edificación de fortalezas alcanzó un altísimo nivel de especialización en este período. Seguramente nuevas formas de ataque obligaron a la aparición o especialización de nuevas técnicas de defensa.23 Las murallas de poco espesor, las torres y terraplenes relativamente pequeños, los glacis iniciales y las puertas angostas del Bronce Temprano y Medio IA lograron un desarrollo notable en este período. El nuevo estilo de fortificación de las ciudades se expandió a lo largo y ancho del Levante seguramente debido a su efectividad.24

     

    Murallas y torres

    Las murallas cada vez tienen más espesor.25 Los murallones de Meguido, Biblos y Tell el Fara'h presentan un tipo de torres incrustadas como si fueran una dentadura.26

    Las torres eran empotradas o bien se las construía lindantes con la muralla como en Meguido, Tel Zeror y Tell el-Far'ah. Las torres pequeñas tenían un tamaño de 5x10 m. (Tell Beit Mirsim) y las mayores de 7x13 m. (Tell Zeror). Sus paredes podían tener un espesor de 2 m. o más.27 Se construían con dos habitaciones, una sala rectangular y una escalera que llevaba al segundo piso. Ocasionalmente podían ser utilizadas como plataformas para arrojar proyectiles a los invasores.28 Es más bien un edificio construido de piedras rústicas trabajadas en su cara exterior. En Gezer fue encontrada una torre de 26x26 m. con cuatro habitaciones y una escalera. Esta guarnición es muy parecida a la de Ebla.

    Guarnición en la muralla de Ebla29

     

    Terraplenes y glacis

    El objetivo de construir un terraplén o un glacis era rodear la ciudad con una ladera artificial empinada para levantar la defensa de la ciudad lo máximo posible por sobre el nivel del terreno. Como se expuso en el capítulo anterior, estos declives artificiales eran originarios de Siria y utilizados en el inicio del segundo milenio.

    Uno de los más antiguos terraplenes es el de Ebla que data justamente del s. XX a.C. Este terraplén coincide con el Bronce Medio IIA de Palestina en el que todavía no se encuentran el tipo gigantesco de recurso defensivo.30 Estos taludes de tierra eran conocidos también en otras ciudades de Siria como Carquemis, Qatna y Tell Sefinet. Algunos de ellos eran inmensos como el de Ebla que rodeaba un área de más o menos 60 hectáreas y el de Qatna, 100 hectáreas. Recién en el s. XVIII, en el Bronce Medio IIB, las ciudades de Hazor y Dan atestiguan de la existencia de este imponente medio de defensa en el Levante.31 En Palestina, sólo Hazor, con sus 80 hectáreas, podía rivalizar en tamaño con las ciudades de Siria.

    En cuanto a la naturaleza de estos taludes artificiales, terraplén y glacis, aplican el mismo principio de defensa solo que difieren en sus formas. La diferencia más destacada puede ser que el glacis es menos pronunciado y generalmente no tenía ladera interna como el terraplén. Además, el glacis solía ser parte del revestimiento sólido del terraplén.32 Con estas pendientes artificiales se lograba alejar la base de la muralla del alcance de las armas de sitio. Así, las técnicas convencionales aplicadas en un ataque contra la muralla, como ser arietes, túneles y escaleras, no tenían efecto contra este gigante de tierra.33

    Dada la importancia de los terraplenes y glacis como técnicas de defensas en el Bronce Medio IIB, sería conveniente dedicar un espacio separado a cada uno de estos tipos de taludes.

     

    Terraplenes

    Los terraplenes llegaron a ser el sistema común de defensa para las ciudades ubicadas en la llanura costera como ser Hazor (la ciudad más baja), Dan, Kabri, Tel Mevorack, Dor, Siquem, Tel Batash (Timna), Ascalón y Tell Masos. Generalmente tenían una inclinación de 35 grados y como en el caso de Tell Ajjul podían ser atravesados por un túnel con salida a la planicie.34

    Tres elementos principales definen un terraplén. El núcleo o centro del terraplén. La ladera artificial de tierra algunas veces mezclada con cal, barro y pedregullo. Finalmente, la ladera exterior que finalizaba en una pared que servía como apoyo, pie o base del terraplén.35

     

    Terraplenes. A: Yavneh-Yam, B: Jericó, C: Hazor y D: Siquem36

    De ese modo, los terraplenes se construían dejando caer tierra a los costados de un núcleo de material sólido. Por razones de seguridad nunca se construía una muralla directamente sobre el terraplén.37 Generalmente la muralla hundía sus cimientos varios metros debajo de la superficie.

    Se sabe que los núcleos de las ciudades de Hazor y Dan llegaron a medir 8-10 m. de ancho por 10 m. de alto. Algunos terraplenes no tenían un núcleo sólido y eran solo tierra acumulada formando una inmensa colina artificial.38 Yavneh-Yam es el típico ejemplo de una rampa construida apilando tierra sobre un núcleo sólido y, posteriormente, recubierta con cemento.39 En Hazor, el terraplén presenta tres estratos de construcción divididos con cubiertas de piedra caliza y baldosas. Se observa que las laderas artificiales de Hazor y Yavneh-Yam son rectangulares mientras que la de Tell Batash es un cuadrado perfecto de 200x200 m.

    El lugar del que se extraía el material para la construcción del terraplén podía aparecer después como un gran foso de hasta 15 m. de profundidad como en el caso de Hazor y quizá Tel Batash.40 El ejido de Hazor medía 1000x400 m.41 y la inmensa fosa resultante de la extracción de material más el terraplén hacía aparecer la ciudad como contenida dentro de un gigantesco cráter.

     

    Vista aérea de la ciudad de Hazor implantada como en un inmenso cráter42

    De acuerdo con Mazar Siquem tenía, aparte de su núcleo central, una impresionante muralla de contención al final de la ladera de unos 8 m. de altura.43 Además, el terraplén de Siquem representa una innovación pues no cubre su ladera con un glacis de cal sino con piedra pisada fortaleciendo y extendiendo su base. En el extremo de la ladera, es decir al pie del terraplén hay gigantescas piedras que retienen la pared exterior. Este tipo de terraplenes con una muralla en la parte baja de la ladera y la fosa de la que se sacó el material puede verse, además de Siquem, en Meguido, Afec, Gezer, Jericó y Tell Beit Mirsim.44

    Las ciudades Hazor, Dan y Tell Poleg presentan terraplenes con una muralla como núcleo. Es decir, se construyó la muralla y después se la rodeó con el terraplén. En estos casos el terraplén sepultaba totalmente la muralla de la ciudad. Tell Zor y Tell Nagila tienen un tipo de muralla construida sobre un levantamiento del terreno y el terraplén emparejando este levantamiento. En Akko, Yavneh-Yam, Tell Burga y Kirbeth el-Meshash los terraplenes no tienen núcleo central de ningún tipo.45

    (1) Muralla independiente del terraplén (2) Terraplén de tierra. (3) Terraplén con muralla (4) Terraplén muralla.46

    Este medio de defensa también está atestiguado en el delta oriental de Egipto, en Heliópolis y Tell el-Yeudiyeh, aparte de Siria y Palestina. Estas fortificaciones son atribuidas a los Hiksos.

     

    Glacis

    Los glacis eran generalmente de tierra pisada y carecían de núcleo y ladera interior pues siempre se los construía hacia la parte exterior de la ciudad. Su cara exterior no tenía una inclinación mayor de 30 grados. En cuanto a la defensa producía el mismo efecto que los terraplenes y solían ser el revoque sólido y cementado de los taludes de tierra.47

    En cuanto a su localidad, los más conocidos provienen del Valle de Jezreel. Por ejemplo, el de Meguido, Taanach, Silo, Tell Geriza, Jafta, Gezer, Laquis, Tel Nagila, Tel Malhata, Tel el-Far'ah, Tell el-Ajjul y Jericó. Para evitar la erosión se los forraba con algún material sólido, por ejemplo capas de tiza. En Jericó, Kathleen Kenyon encontró tres capas de protección en un mismo glacis. En Tel Gerisa se usó ladrillo para construir las capas para evitar el desgaste de la ladera. En Silo un enorme glacis de tierra fue retenido con piedra caliza. Los glacis eran típicos de Palestina pues no se los encuentra frecuentemente en otros lugares como Siria, Mesopotamia o Egipto. Las laderas revocadas de los glacis eran suaves y uniformes y generalmente sostenidas por paredes como el de Jericó para evitar su destrucción.48 Todavía se discute acerca de la posible conexión entre los glacis del Bronce Temprano y el Medio. En este período se usan los dos sistemas de defensa, terraplén y glacis, y en algunas circunstancias combinados.49 Ambas técnicas de protección de las ciudades llegan hasta el s. VIII a.C. Gran parte de los montículos y elevaciones que conforman el paisaje de Palestina en la actualidad se relacionan con el vestigio de este sistema de defensa. En conclusión, el glacis como medio de sostener las murallas de una ciudad tiene su origen en Palestina.

    Terraplén tipo glacis nivelando la ladera del terreno con respecto de la muralla

    Otro terraplén tipo glacis mostrando su relación con la muralla de la ciudad50

     

    Puertas o entradas

    El término "puerta" generalmente se refiere a la entrada de la ciudad. Las puertas en sí serían las hojas gigantescas de madera que se cerraban o abrían el paso al interior de la ciudad. Puesto que las entradas tenían puertas hacia el exterior y hacia el interior de la ciudad, la entrada se transformaba de un simple edificio en una fortaleza independiente.51

    Se sabe que el tipo clásico de entrada del Bronce Medio IIB era originario de Siria. La más antigua data del s. XX a.C. y corresponde a la ciudad de Ebla. Las de Carquemis, Qatna y Alalakh son más tardías. En Palestina fueron encontradas este tipo de puertas en Hazor, Meguido, Siquem, Gezer, Beth Shemesh, Yavneh-Yam y Tell el-Far'ah.52

    También, las puertas del Bronce Medio IIB pasaron a ser rectangulares, simétricas y con sólidas torres habitables.53 Tres pares de pilares o columnas enfrentadas, simétricas y salientes formaban dos cámaras de guardia flanqueando un corredor que llevaba en forma directa al interior de la ciudad.

     

    Entradas - A. Gezer. B. Hazor. C. Yavneh-Yam. D. Siquem.54

    Se observa que Meguido cambió de una entrada directa por una de tipo indirecto lo que refleja una especialización de la época. Este estilo típico corresponde a entradas directas.55 El acceso indirecto significaba que la rampa de la puerta era paralela a la muralla de la ciudad y formaba un ángulo recto con la entrada en sí. Esto aumentaba la capacidad de defensa pues el enemigo se exponía al ataque desde la muralla de la ciudad y no podía ejercer su ofensiva directamente sobre la puerta de entrada.56

     

    Puerta de entrada indirecta de Meguido57

    Asimismo, la puerta de Meguido y la de Akko estaban construidas de ladrillos de barro y tenían una longitud de 15 m. y un ancho de 8 m. La puerta de Tell Beit Mirsim tenía solo dos pares de columnas, una a cada lado, formando una cámara de entrada. El tipo más común era el original sirio de tres columnas formando dos cámaras. El largo era de 12-15 m, el ancho del ala 8-10 m. y la entrada 2-3 m. suficiente para permitir el paso de un carro.

    A juzgar por las descripciones las puertas eran edificios independientes de las murallas y en muchos casos de mayor tamaño y altura que aquellas.58 Las columnas eran lo suficientemente altas como para que los guardias pudieran otear el horizonte y en caso de emergencia guerrear desde ellas.59

     

    Puerta de entrada de Hazor60

    Las torres de las puertas eran de dos pisos y tenían cuartos internos comunicados por medio de escaleras. En Siria las partes bajas de las entradas eran decoradas con losas llamadas orthostat. Después Siquem y Gezer imitaron este arte. Cuando las puertas se cerraban por medio de pesadas hojas de madera, el interior de la entrada podía funcionar como una fortaleza. En Ebla, las bisagras de las puertas fueron encontradas in situ.

    Una variación es la puerta con solo dos columnas salientes formando así un solo destacamento de guardia. Tal es el caso de Acre, la puerta oriental de Siquem y la de Dan. Las excavaciones en Tell Dan han clarificado la forma del techo de una entrada el cual tiene un arco construido de ladrillo de barro.61 La entrada de Dan está perfectamente conservada porque quizá nunca llegó a ser utilizada y fue sepultada por el terraplén construida posteriormente.

     

    Reconstrucción de la entrada de Tel Dan62

    Puesto que los carros tirados a caballos fueron introducidos por los Hiksos en el Bronce Medio IIB, se nota que la construcción de estas puertas y sus rampas estaban adecuadas al paso de estos vehículos de guerra. De hecho, las constantes hostilidades entre los estados amorreos provocaron un desarrollo especializado de las defensas de las ciudades.

    En definitiva, el sistema de fortificaciones de las ciudades del Bronce Medio II refleja un período de mucha riqueza y un fuerte gobierno centralizado en Siria y Palestina. Al igual que en el Bronce Temprano parece que el sistema de defensa estaba destinado a la defensa de una ciudad con respecto de la otra. La captura de Mari por parte de Shamshi-Aadad I, rey de Asiria, y las conquistas de Amurabi son claros ejemplos de las constantes guerras entre los estados amorreos. Esta rivalidad y la introducción de nuevas técnicas y recursos bélicos, tales como arietes y carros de guerra, llevó a los habitantes de las ciudades estados a mejorar el sistema de defensa y fortificación.

     

    Resumen y conclusiones

    Resumen

    Hubo un progreso en el sistema de fortificación del Bronce Temprano al Bronce Medio. Incluso las técnicas de defensa del Bronce Medio IIB se ven más desarrolladas que las del Bronce Medio IIA. Los movimientos poblacionales en busca de nuevos espacios y alimento, los conflictos entre los imperios y las luchas internas entre las ciudades- estados de Palestina obligaron a los habitantes de los principales centros urbanos a idear nuevos y más efectivos sistemas de defensa.

    Aunque estos sistemas de defensa eran originarios de Siria, en Palestina adquirieron su propio estilo de acuerdo a las circunstancias poblacionales, materiales disponibles y conformación del terreno. Por ejemplo, el glacis como terraplén recubierto, fue una originalidad en el Levante.

    Gradualmente, las ciudades del Levante fueron construyendo sus taludes, murallas, torres y entradas para asegurar el sistema defensivo del acelerado proceso de urbanización que se experimentaba en Palestina en Bronce Medio. Conclusiones

    Debido al testimonio de las excavaciones en Hazor, es probable que los gigantescos terraplenes de tierra sin murallas hayan sido los primeros intentos de lograr un entorno seguro para los habitantes de la ciudad. Parece que Hazor a comienzos del s. XX a.C. tenía solo una gran entrada fortificada y el mencionado terraplén.

    Progresivamente las ciudades de la llanura como Meguido, Gezer, Siquem, Tell Zero, Tell Poleg y otras fueron construyendo sus murallas protegidas con taludes y glacis, y puertas de entrada que servían como guarniciones del ejército.

    De esa manera, no solo el aspecto de las ciudades cambió sino también el panorama de Palestina. Actualmente, debido a la construcción antigua de terraplenes y glacis como medio de protección, el paisaje de la llanura está modificado artificialmente.

    Algunas de las puertas de entrada, como la de Dan, están conservadas de tal forma que se puede sostener la posición de que las puertas más que un servicio de entrada y salida de la ciudad, podían funcionar como fortalezas independientes de la misma. Estas entradas no eran simples arcos de entrada sino verdaderas fortificaciones en las que se efectuaban diversas actividades de la ciudad. Sus múltiples habitaciones flanqueadas de gruesas paredes atestiguan de una que exigía por lo menos un sistema impresionante de protección.

    Las murallas rodeaban la ciudad con espesores variables y lo característico del Bronce Medio era la incrustación de torres a manera de dentadura con paredes salientes hacia el interior o exterior de la ciudad. Esas torres funcionaban como pequeños fortines, recámaras y depósitos. Igualmente la elevación de las torres les permitía a los guardias de la ciudad examinar el horizonte. También desde las murallas y las torres se efectuaban acciones bélicas defensivas.

     

    Notas

    1     Ze'ev Herzog, "Cities", en The Anchor Bible Dictionary (ed. David Noel Freedman; New York: Doubleday, 1992), 1:1034.

    2     Pueblos provenientes de Mesopotamia así como desarrollo interno de la población contribuyeron a la nueva ola de urbanización en el Bronce medio. Véase Wolkmar Fritz, An Introduction to BiblicalArchaeology (Sheffield: JOST, 1996), 116.

    3     Gösta W. Ahlströn, The History of Ancient Palestine from the Palaeolithic Period to Alexander's Conquest. Journal for the Study of the Old Testament Supplement Series (ed. D. Edelman; Shefield: JSOT Press, 1993), 173.

    4     Millar Burrows, What Means This Stones? The Significance of Archaeology for Biblical Studies (New Haven, Conn.: American School of Oriental Research, 1941), 138.

    5     Ze'ev Herzog, "Fortifications (Levant)", en The Anchor Bible Dictionary (ed. David N. Freedman; New York: Doubleday, 1992), 2:846.

    6    Aharon Kempinski argumenta que en el Bronce Medio IIA se encuentran los primeros asentamientos fortificados en las planicies costeras de Palestina. Aharon Kempinski y Ronny Reich, eds., The Architecture of Ancient Israel. From the Prehistoric to the Persian Period (Jerusalem: Israel Exploration Society, 1992), 127.

    7     Fritz, An Introduction to BiblicalArchaeology, 118.

    8     Yohanan Aharoni, The Archaeology of the Land of Israel from the Prehistoric Beginnings to the End of the First Temple Period (trad. Anson F. Rainey y ed. Miriam Aharoni; Philadelphia: Westminster, 1978), 100.

    9     Kathleen Kenyon, Arqueología en Tierra Santa (Barcelona: Garriga, 1963), 177.

    10    Amihai Mazar, Archaeology of the Land of the Bible: 10000-586 B.C.E. (The Anchor Bible Reference Library; New York: Doubleday, 1992), 180.

    11    Kempinski, The Architecture of Ancient Israel, 129.

    12    Mazar, Archaeology ofthe Land ofthe Bible, 181.

    13    Ibid., 203.

    14    K. N. Schoville, "Fortification", en The International Standard Bible Encyclopedia (ed. Geoffrey W. Bromiley; Grand Rapids, Mich.: Eerdmans, 1982), 2:346.

    15   No se conoce la altura de las murallas pero sí su espesor. Fueron edificadas para contrarrestar la competencia entre ciudades y, especialmente, por seguridad. También son indicio de un desarrollo complejo de urbanización. Véase Amnon Ben Tor, La arqueología del antiguo Israel (Madrid: Ediciones Cristiandad, 1992), 188.

    16   Kempinski, The Architecture ofAncientIsrael, 128.

    17   Defenderse de las ciudades vecinas, dada la época, del dominio egipcio según Ben-Tor, La arqueología del antiguo Israel, 378.

    18   Antonio Pérez Largacha, Historia antigua de Egipto y del Próximo Oriente (Madrid: Akal, 2006), 243.

    19   Ibid.,127.

    20   Herzog, "Cities", en The Anchor Bible, 1:1035.

    21   Mazar, Archaeology ofthe Land ofthe Bible, 181.

    22    Ibid.,180.

    23   Kathleen Kenyon, Arqueología en Tierra Santa, 181.

    24   Freedman opina que la defensa de la ciudad no solo dependía de un carácter pasivo como el de las murallas sino también de uno activo como la habilidad de los soldados. Herzog, "Cities", en The Anchor Bible Dictionary, 1:1035.

    25   Ibid. y Herzog, "Fortifications (Levant)", en The Anchor Bible Dictionary, 2:847.

    26   Kempinski, The Architecture ofAncientIsrael, 128.

    27   Herzog, "Fortifications (Levant)", en The Anchor Bible Dictionary, 2:847.

    28   Ibid. y Herzog, "Cities", en The Anchor Bible Dictionary, 1:1034.

    29   Kempinski, The Architecture in Ancient Israel, 133.

    30   Allan B. Lloyd, ed., A Companion to the Archaeology ofthe Ancient Near East (Malden, Mass.: Blackwell Publishing Ltda. 2010), 1:622.

    31   Wilmar Fritz argumenta que un terraplén puede ser construido para evitar la erosión y no solo como medio de defensa. Wilmar Fritz, An Introduction to Biblical Archaeology (Sheffield: JOST Press,1996), 119.

    32   Ahlstrom, The History ofAncient Palestine, 200.

    33   Mazar, Archaeology ofthe Land ofthe Bible, 198.

    34   Burrows, What Means This Stones?, 137.

    35   Kempinski, The Architecture ofAncientIsrael, 132.

    36   Mazar, Archaeology ofthe Land ofthe Bible, 203.

    37   Aharoni, The Archaeology ofthe Land ofIsrael, 100.

    38   Freedman opina que esto es evidencia de tiempos de paz (Herzog, "Cities", en The Anchor Bible Dictionary, 1:1035).

    39   Kempinski, The Architecture ofAncient Israel, 130.

    40   Burrows, What Means This Stones?, 137.

    41   Ibid.,138.

    42   Mazar, Archaeology ofthe Land ofthe Bible, 199.

    43    Ibid.,201.

    44    Frick, An Introduction to BiblicalArchaeology, 118.

    45     Ibid., 117.

    46    Ibid.

    47   Aharoni, The Archaeology ofthe Land of Israel, 100.

    48   Mazar, Archaeology ofthe Land ofthe Bible, 205.

    49    Ibid.,204.

    50   Kempinski, The Architecture ofAncientIsrael, 129.

    51    Herzog, "Cities", en The Anchor Bible Dictionary, 1:1035.

    52    Mazar, Archaeology ofthe Land ofthe Bible, 205.

    53    Ibid.

    54    Ibid., 207.

    55   Aharoni, The Archaeology ofthe Land of Israel, 104.

    56    Fritz, An Introduction to BiblicalArchaeology, 119.

    57   Aharoni, The Archaeology ofthe Land of Israel, 103.

    58    Fritz, An Introduction to Biblical Archaeology, 120.

    59    Herzog, "Cities", en The Anchor Dictionary of the Bible, 1:1035.

    60   Kempinski, The Architecture ofAncientIsrael, 136.

    61   Ibid.,134.

    62   Mazar, Archaeology ofthe Land ofthe Bible, 207.

     

    BIBLIOGRAFÍA

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