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    Estudios Bolivianos

    versión impresa ISSN 2078-0362

    Estudios Bolivianos  n.28 La Paz jun. 2018

     

    RESEÑAS

     

    Filosofar o morir
    La actualidad de la Teoría Crítica
    Insausti, Xabier,
    España: Plaza y Valdés, 2017.

     

    Abdiel Rodríguez Reyes1
    Universidad de Panamá

     

     


     

     

    Xabier Francisco Insausti Ugarriza es un pensador crítico vasco, nació en el pequeño pueblo de Gopegi en la provincia de Álava a las faldas del Gorbea. Es doctor en Filosofía por la Ludwig -Maximilians Universität (Munich, Alemania) con la tesis Migue l de Unamunos undJosé Ortega y Gassets. Philosophie im Zu-sammenhang mit ihrer Hegel-Rezeption. Es profesor de Teoría del conocimiento en la Euskal Herriko Unibertsitatea (País Vasco, España). Ha traducido del alemán al euskera a Adorno, Freud y Hegel; y del alemán al castellano a Gerhad Vollmer y José Manzana. Ha sido profesor invitado en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (República Dominicana), en la Universidad de El Salvador e investigador en el Centro de Estudios Vascos de la Universidad de Nevada, Reno (Estados Unidos). Entre muchas otras actividades internacionales ha coordinado, con otros/as colegas, varios libros en Plaza y Valdés editores: Pensar la filosofía hoy (2011), Filosofía e inmanencia (2015); y en la Red de Pensamiento Crítico: Diálogos de pensamiento crítico (2008), Crítica, emancipación y construcción de la paz (2011) y Nuevos Diálogos de Pensamiento Crítico (2015). Actualmente está por concluir, junto a José María Aguirre, el tercer y último tomo de las Obras completas de José Manzana Martínez de Marañon (1928-1978).

    Leemos el libro de Insausti desde nuestro locus, es decir desde la periferia poscolonial, poniendo énfasis en los aspectos que nos interpelan. En síntesis, el libro es un balde de agua helada ante la anestesia colectiva. Tenía un título inicial un tanto más atractivo y dialéctico, el Nuevo vuelo del búho, que el binario Fi-losofar-morir, unido por una conjunción disyuntiva, el cual indica que debemos tomar partida para no sucumbir. Filosofar o morir, como el subtítulo nos indica, busca actualizar la Teoría Crítica. Mientras muchos "intelectuales", académicos, escritores y "pensadores" se pliegan al laissezfaire y reproducen lo políticamente correcto, Insausti se atreve ir a contrapelo.

    El libro está compuesto por una "Introducción" (pp. 9-16) y tres partes: "1. Intelectuales y pensadores críticos" (pp. 17-38), "2. La filosofía y la recuperación del sujeto dañado" (pp. 39-80), 3. "Política" (pp. 81-112); además de un "A modo de conclusión" (105-108) y un anexo: "Entrevista a Xabier Insausti" (109-112) realizada en un rotativo panameño por Luis Pulido Ritter. Pese a algunos errores de tipografía, el texto es fluido y permite una fecunda lectura.

    En la "Introducción" afirma que "la filosofía necesita dar un paso atrás, volver a repensarse radicalmente" (2017: 11), ante la "chapuza política" que hace confundir todo: lo malo parece bueno y lo bueno malo. Invertir el mundo pasaría obligatoriamente por la crítica sin tregua al capitalismo desde las trincheras de la Teoría Crítica. Así, la Filosofía sería un "medio de resistencia" ante los vejámenes del sistema que nos enajena y oprime, y el pensador crítico el aguafiestas en la sociedad del espectáculo (Guy Debord) donde los títeres tienen sueldos y los titiriteros están tras las transnacionales y gobiernos que lo mueven todo. El acto estaría montado, y ahora correspondería -siguiendo a Horkheimer- "la crítica de lo que hay". Esa sería la función social de la Filosofía que quiere rescatar nuestro autor.

    Alemania, España y Francia son los países que compara para diferenciar lo que es un intelectual de un pensador crítico. Estos países, guardando las proporciones tienen sus analogías. Nuestro autor, siguiendo la tradición hegeliana trabaja sobre conceptos, o mejor dicho, en la Filosofía (al menos para Hegel y Adorno), el trabajo crítico del concepto es fundamental. Así, ciertos conceptos tendrían cargas tanto conservadoras como revolucionarias. Según nuestro autor, el intelectual se ampara en conceptos abstractos, en cambio, el pensador crítico se foguea a favor de la justicia y las contradicciones concretas del sistema. Mientras que el intelectual se pliega al sistema, el pensador crítico lo cuestiona radicalmente. Mientras que el intelectual vive normalizado en una época de cambios para quedar igual, el pensador crítico piensa en un cambio de época. Mientras el intelectual se acomoda a la opinión pública, el pensador crítico incomoda a la opinión pública. El intelectual es el que normaliza el sentido común y apacigua las divergencias, el pensador crítico cuestiona el trasfondo que hace posible toda injusticia en las sociedades liberal-demócratas mientras que, el intelectual las tiene como único horizonte posible.

    El segundo capítulo, "La filosofía y la recuperación del sujeto dañado", es el más denso. Por un lado está el diagnóstico de un pensador crítico del contexto europeo de la Filosofía que, según el autor, ha capitulado cuando dice: "La filosofía desde entonces [de los años treinta del siglo XIX] ha perdido su relación con la realidad" (Ibíd.: 40); por el otro, el intento de recuperar el sentido crítico de la primera generación de la Escuela de Frankfurt, en especial Adorno y Hor-kheimer. Nuestro autor se despliega en esa tradición haciendo un puente con el pensamiento crítico francés, a tal punto que, las dos propuestas que plantea en el tercer capítulo, son de dos franceses (Badiou y Piketty). Es de singular importancia ver el desplazamiento de la Teoría Crítica que propone nuestro autor. Esta va desde Hegel, por supuesto, a Alain Badiou, pasando por obras pendulares como Dialéctica de la ilustración de Adorno y Horkheimer, y Crítica de la razón instrumental de éste último.

    La "Política" es el tercer y último capítulo. El libro tiene tres momentos, y el tercero se expone a modo de síntesis. El tema espinoso es el «reconocimiento» y la «autoconciencia» que trata Hegel en el tan aguerrido cuarto capítulo de la Fenomenología del espíritu. Señala Insausti: "Las autoconciencias se enfrentan por el reconocimiento; reconocerse mutuamente exige demostrar que se es distinto, es decir, demostrar su valor (su valía) frente a otras autoconciencias [...] Solo por medio del reconocimiento la autoconciencia se hace real" (Ibíd.: 83). Susan Buck-Morss liga esto con la Revolución Haitiana. Si atamos los cabos, y tenemos en mente el relato de CLR James veremos la realización concreta de dicha bifurcación o cómo el pensamiento de Hegel emerge de contradicciones concretas que encontraron su punto más álgido cuando los esclavos por sí mismos alcanzaron su libertad.

    Las propuestas que nos brinda en este tercer y último capítulo retoman, por un lado, la de Piketty que se sintetiza en un mega impuesto a los mil millonarios. Luego de Piketty, estudia la evolución de las desigualdades en un arco de tiem-plo amplio y desvela, con un aparato estadístico abundante, la realidad que no queremos ver pero está allí: el problema de la distribución de las riquezas, cómo se heredan las fortunas y perpetuán las miserias. El libro recoge oportunamente las críticas de David Harvey a Piketty. Por el otro, el autor recoje la propouesta de La hipótesis comunista de Badiou, desarrollada junto a Slavoj Zizek. Si el concepto comunismo está proscrito, usarlo es invocar un fantasma, como dirían Marx y Engels en el Manifiesto Comunista, e inmediatamente todos se unen para atacarlo. La hipótesis comunista es lo nuevo, puede ponérsele el nombre de emancipación, igualitarismo u otros, la praxis revolucionaria confirmará la validez y factibilidad de la misma. Lo viejo, en cambio, es el capitalismo que, con sus instituciones supuestamente democráticas, no ha resuelto nada y lo ha empeorado todo.

    En el anexo, ya mencionado, el autor recapitula estos puntos. Enfatiza que la Filosofía necesita reengancharse con la realidad para recuperar a ese sujeto que ha quedado sumergido en el fetiche del capitalismo. Al final de cuentas, me hubiese gustado ver un diálogo -más allá de las menciones- con Dussel, Hinkelammert y Echeverría. Pero lo entendemos, el contexto inmediato de nuestro autor es el Estado Español y Europa. La necesidad de actualizar la Teoría Crítica, sin embargo, nos invita a re-pensar todo, en esa dirección transitan trabajos como Filosofar o morir. La actualidad de la Teoría Crítica, y La idea del socialismo. Una tentativa de actualización de Axel Honneth. Estos pensadores críticos nos preparan el terreno para ararlo con la potentia de las ideas. Esperemos que el búho pueda alzar el vuelo.

     

    Notas

    1 Investigador en el Centro de Investigaciones de la Facultad de Humanidades - Universidad de Panamá.