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    Fuentes, Revista de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional

    versão impressa ISSN 1997-4485

    Rev. Fuent. Cong. v.9 n.36 La Paz fev. 2015

     

    PÁGINAS DEL EDITOR

     

    Fotografias para una Historia Íntima de Simón I. Patiño*

     

     


     

     

    Un obra histórica sobre la minería

    La Fundación Simón I. Patiño, ha publicado, en coauspicio con la Universidad Técnica de Oruro, Fotografías para la Historia: Simón I. Patiño: estaño y vida cotidiana, 1900-19301, con el propósito de salvaguardar y difundir el patrimonio fotográfico histórico de Bolivia, que custodia la UTO. La obra, dirigida por Michela Pentimalli y coordinada por Ludmila Zeballos y Maclovio Marconi, impresa en papel couché mate, con cubiertas de tapa dura y forro, reproduce un Album de 41 fotografías, y una colección de 126 fotos de Simón I. Patiño (85 placas de vidrio, 41 en papel).

    La anteceden dos estudios archivísticos. La "Memoria Fotográfica del Museo-Casa de la Cultura Simón I. Patiño de Oruro" (Ludmila Zeballos), propone una estrategia de conservación preventiva y la descripción, para su puesta en valor. "La recuperación de fotografías en placas de vidrio y papel" (Vasil Anastasov), esboza una historia de la fotografía, analiza la naturaleza de las placas de vidrio y copias en papel, enuncia un diagnóstico de su estado (afectado por siete factores internos y externos), socializa la metodología de intervención, desde la limpieza hasta la instalación final en cajas especiales. Su importancia, ante la carencia de estudios nativos sobre esta especialidad, es remarcable.

    Cuatro ensayos contextualizan la época de Patiño. "Bolivia en la primera mitad del siglo XX" (Silvia Arze), señala los hitos para comprender la época de Patiño, con una interesante "Línea del Tiempo", desde 1860 (nacimiento de SIP) a 1975 (obsequio de la Casona de SIP a la UTO), con dos coordenadas históricas: el Mundo y Bolivia (ésta con seis variables: Gobierno; Acontecimientos y procesos principales; Sociedad, economía e infraestructura; Educación y cultura; Minería, minas;

    Empresas de SIP; y SIP). "La ciudad de Oruro a principios del siglo XX" (Fabrizio Cazorla), estudia el núcleo comercial de Oruro que apoyó al desarrollo industrial, retrata a la pequeña oligarquía de banqueros, comerciantes e industriales agrupados en torno al Club Social, del que formaba parte Patiño. "El industrial minero Simón I. Patiño" (Carlos Serrano Bravo), estudia su trayectoria industrial, con datos sobre producción, exportación, comercialización de minerales, uso de equipos y tecnología de punta, resultado del estudio minucioso que hizo de las colecciones fotográficas. Finalmente, "Los trabajadores de la Empresa Minera La Salvadora estructura social y relaciones laborales" (Raúl J. Azurduy Rossel), visibiliza a hombres y mujeres que conforman las fuerzas productivas que posibilitaron la construcción del Imperio de Patiño.

     

    El Rey del Estaño

    Simón I. Patiño (1860-1947), admirado y repudiado a la vez, hombre de origen modesto, dueño de escasas cuatro hectáreas en Uncía (SIP), motivó el desdén de los industriales mineros de Uncía, dueños de vastos yacimientos. El descubrimiento de "La Salvadora", cambió la historia. Compró las minas de sus competidores y los yacimientos de Huanuni, Colquechaca, Araca, Oploca, Kami, Colquiri; modernizó el proceso industrial, hizo fabricar maquinaria moderna. En audaz golpe de mano compró las acciones de la Compañía Estañífera de Llallagua (1923), creando la Patiño Mines Enterprises Consolidated (Incorporated) (1924), registrada en el Estado de Delaware (EE.UU.), con lo que transnacionalizó la industria minera. Adquirió la industria fundidora en Alemania e Inglaterra (1914), fundó la Asociación Internacional del Estaño. En París y España fue Ministro Plenipotenciario de Bolivia. Planteó al presidente Villazón sus proyectos: tren Cochabamba-Chimoré, navegación del Río Desaguadero y el ferrocarril Machacamarca-Uncía. Apoyó a Bolivia durante la Guerra del Chaco, con aviones de guerra, algunos recursos, hospitales y provisión de alimentos. Cuidó su imperio con celo, por medio de una red de abogados con nexos políticos (denominada la "Rosca"), otorgó un empréstito al gobierno a cambio de que éste no elevara impuestos. Contrató a geólogos 'top' del mundo, para gerentar sus empresas. Pickering y Holme, hicieron rentable, exitosa y multimillonaria a la Empresa Minera Catavi. En 1900 Bolivia era la tercera productora de estaño en el mundo y en 1910, la segunda. El "Rey del Estaño" sostenía una planilla de 8.000 trabajadores y empleados2 y alcanzó una producción máxima de 18.660 toneladas3, a un precio promedio de 250 £ por TM. Su ortodoxa visión capitalista le hacía reacio a reconocer derechos laborales o aumento de salarios.

    La composición social de las minas de Patiño era abigarrada: Mestizos y cholos 90%; Criollos 3%, Indígenas 3%, Extranjeros 4%4. Poco a poco, en medio de masacres y represión militar, los mineros fueron conquistando sus derechos: jornada laboral de 8 horas, dos horas de acullico y picjcheo, descanso dominical, pagos quincenales5, fiestas6, indemnizaciones (mutualidad).7 Ante la protesta social, Patiño ordenó cerrar pulperías y financió el traslado de fuerza de línea que protagonizó cruenta represión. La masacre de Catavi del 21 de diciembre de 1942, provocó la caída del régimen del Gral. Peñaranda y anticipó su debacle.

    Patiño se trasladó con su familia a París (1913) donde fundó una dinastía, se emparentó con condes, compró una mansión en la Av. Foch (1916), el castillo y parque de Valrose, Niza, Francia (1920), y desarrolló intensamente sus negocios en Europa, pero su corazón latía por Cochabamba, donde mandó construir el Palacio de Portales—a imagen y semejanza de Valrose—(1915-1927) para pasar sus últimos días, anhelo frustrado por su muerte, a los 87 años, en 1947, cuando se aclimataba en Buenos Aires, para subir a su añorada Llajta.

    Características del fondo fotográfico

    Las colecciones muestran la naturaleza de los Complejos Urbano-Industriales Mineros8, el desarrollo de la industria y de la tecnología minera. Estos soportes vulnerables contienen información única e irremplazable y constituyen testimonio esencial para analizar la vida social del industrial minero Simón I. Patiño.

    El Álbum de 1910. Patiño seleccionó cuidadosamente una serie de fotografías sobre "La Salvadora", formando un Álbum al que puso una dedicatoria: "Obsequio que hace el señor Simón I. Patiño a sus amigos en el Centenario del 14 de septiembre de 1910. La Salvadora, 14 de septiembre de 1910". En realidad lo dedicó -como sutil venganza—a los que se mofaron de él como "el Iluso de la Montaña". Muestra el Socavón "Juan del Valle", los Andariveles, Cancha-Minas de "San Miguel", "Ánimas" y de secar barrilla; Socavón "Patiño"; Máquinas de Extracción, Sección Callapería, Ingenios "Miraflores" y "Victoria", Planta de Motores "Deutz" Diesel 350 HP, Gas 160 HP, y Humbold a vapor 120 HP; Caldero de Vapor, Sala de Distribución Eléctrica, Molinos de Bolas "F. Krupp"; Sección Jiggers y Calcinación; Mesas Concentradoras, Circulares y Automáticas; Bombas Eléctricas, Puente de Conducción de Aguas, Almacenes, Hospital Santa Albina, Casa de SIP y campamentos. En cuatro excepcionales fotografías están empleados y obreros de su empresa: Día de Mercado en el Abasto (empleados); y Mercado de Indígenas (trabajadores). Una vista general de Uncía, una impresionante fotografía de "mujer indígena de la provincia de Bustillo" (Ñusta de Chayanta), y el ritual del "Tinku", calificado como "juego indígena".

    Segunda colección. Organizada en siete series. Son saldos de fotografías de 1900 a 1921, que sobrevivieron luego de ser sometidos a selección natural y destrucción por el paso del tiempo. Muestran fotografías de carácter social.

    Uncía (52 fotografías): Defensa armada de la mina (en la que suponemos se encuentra su gerente Máximo Nava)9, los primeros trabajos y el primer ingenio en el cerro "Juan del Valle", la apertura del socavón "Luz Mila"10; las represas "Espiritu Santo"; mesas vibradoras, concentradoras, Sección Eléctrica (motores Sulzer-Diesel, compresora Ingersol Brand, motores del ascensor o "wincha"), el Socavón "SIP", la "Mancha" (tren eléctrico metalero), Ingenio "Miraflores" y un perforista. El fotógrafo registró testimonios sociológicos en fotografías de los Complejos Industriales Mineros de "Socavón Patiño" y "Miraflores", donde aparecen los campamentos mineros. La apertura de la vía férrea Machacamarca-Uncía, cortando desfiladeros y horadando túneles en roca madre. El ferrocarril era un deseo íntimo del "Iluso de la Montaña"11, para cargar minerales en Uncía. Una locomotora con la Bandera Nacional, ingresa a Uncía, tronando silvato, despachando humo negro al cielo azul. Los pobladores de Uncía, Catavi, Siglo XX, Cancañiri, Andavilque, acudieron en masa a espectar ese portento de modernidad. El Congreso elevó a Uncía al rango de ciudad. El presidente Bautista Saavedra desairó a su enemigo político faltando a la cita más importante del siglo XX y envió en su lugar una comisión de alto nivel. Las fotografías muestran el transporte de minerales en carros planos, la casa señorial de SIP, la ciudad de Uncía; empleados de "La Salvadora" y del Ingenio "Miraflores" y caballeros perfectamente ataviados en Uncía. Huanuni (21): Fotos del Ingenio, Subprefectura12; población civil, Casa Gerencia; transporte de minerales en carro plano, bolsas de exportación, Planta Diesel, Generador de la usina, motores electrógenos diesel y tableros de control. Otros Centros Mineros (7): Escasas fotos sobre Poopó, Oruro, un ingenio primitivo, un campamento minero, obreros afilando barrenos y una Jaula. Villa Albina Pairumani (11): Construcción de Villa Albina, desplegada en la fértil campiña del valle. Cochabamba (16): Bellas fotografías de la ciudad en todo su esplendor; y la construcción del Palacio Portales. Instantáneas del edificio y empleados del Banco Mercantil. La Paz (3): Tres sorprendentes fotografías corresponden al edificio del Banco Mercantil y el personal en el que destaca una mujer, la única en esta colección. El deleite de todos es un enorme perro.

     

    Vida Cotidiana (18):

    Constituye una muestra de altísimo valor, pues permite ingresar a la vida íntima de SIP. En una la visita a su casa de Uncía está el niño que se supone es el "Negrito Salvador". Dos fotos muestran capillas ardientes de sus infantes muertos prematuramente. Una, clásica, de Albina Rodríguez de cuerpo entero. Cuatro (fiesta infantil de Luz Mila), permiten ver el uso social de la Casona de Oruro, espléndida, construida con una bien equipada sala de juegos, sala de bordar para mujeres, sala de lectura de SIP,13 dormitorios; una comparsa infantil en carruaje en carnaval; una foto íntima de SIP, su esposa y sus hijas14. Otra, sencillamente espectacular, muestra un día de campo para agasajar a su familia extendida y allegados, en la que está ausente la oligarquía cochabambina. Una fotografía muestra un grupo de damas en el Parque "Diana" de Uncía, ostentando vaporosos trajes. Finalmente, la fiesta que ofreció el día de la inauguración del Ferrocarril, en la que se ve al Rey del Estaño en esmoquin, con risa franca, casi una carcajada, mostrando su poder, a sus "amigos". Ese habrá sido el día más feliz del "Rey del Estaño".

     

    Los ausentes

    Mineros y palliris no figuran en las colecciones, sino tangencialmente, a pesar que aportaron con su sangre al Imperio del Estaño de Patiño. Los otros ausentes, paradójicamente, son los nueve fotógrafos que retrataron la vida íntima de SIP: José Nicolás Piérola Aguilar (su cómplice en esa sutil respuesta a sus "amigos" de 1910), Valdez, Hermanos Castañeda Morón, Luis Boada, J. Johannessen, Nemecio García, Pablo Doffigny, Víctor Crespo, el Estudio Foto Kehle (antigua Spencer) de Valparaíso, Chile y otros "no identificados". Nuestro testimonio de gratitud a todos ellos, pues nos permiten -a la distancia y sin háberselo propuesto—comprender mejor el tiempo de Patiño, sus glorias y sus miserias.

    Luis Oporto Ordóñez

     

    Notas

    (*) Publicado inicialmente en La Época, N° 650, La Paz, 23. Nov. 2014, Págs. 17-18.

    1.   LaPaz,FSIP-UTO,2014.

    2.   De los 23.000 que tenía la industria minera nacional

    3.   De las 38.528 registradas en 1940.

    4.   Según datos de Azurduy.

    5.   El Día de Pago en las minas, que se hacía cada quincena en domingo, constituía un día de fiesta familiar.

    6.   El Carnaval y Todos Santos, fueron ritualizados, imposibles de faltar en el calendario, pese a las multas.

    7.   Los contratos de trabajo para extranjeros preveían desahucio, indemnización, vacaciones pagadas y sueldos en moneda extranjera (primero libras esterlinas, luego dólares).

    8.   El Complejo Urbano Industrial Minero se refiere a esa curiosa simbiosis, de alianza íntima, entre la mina, las instalaciones industriales, los campamentos y la población civil, interdependientes unas de otras. Los mineros tenían capacidad de gasto, la población civil ofrecía el divertimento, las amas de casa se abastecían en el mercado local. Así nacieron las ciudades mineras de Oruro y Potosí. Uncía, en cambio, estaba condenada al abandono al romper, Patiño, esa ley natural, implantando el apartheid social en sus campamentos, donde era prohibido el ingreso de civiles y viceversa.

    9.   Ejemplo de lealtad y fidelidad remarcable. Fue "palo blanco" de Patiño, para adquirir bienes inmuebles, una imprenta donde publicó La Gaceta, su propio periódico, la línea de transporte automóvil entre Uncía y Llallagua. Se mantuvo al frente de su empresa hasta la fusión con la Empresa Estañífera de Llallagua (1924), dando paso a los gerentes extranjeros.

    10.   En homenaje a su hija Luz Mila. Está datada en 1901, pero ella nace en 1906.

    11.   Anteriormente había mandado a construir la carretera Uncía-Challapata, para el transporte de sus minerales, que alcanzaba la línea del tren de Oruro al Pacífico. El Cnl. Pastor Sainz, dueño de los yacimientos de Llallagua, vió con marcada curiosidad una caravana interminable de carretas trasladando una pesada maquinaria. Preguntó al Capataz quién era el dueño. Aquel respondió "es de don Simón, mi coronel". Las mulas llevaban en sus aparejos, la sigla SIP.

    12.   El único ejemplo de la presencia del Estado en la región.

    13.   SIP no cultivó la lectura, por lo que no formó una biblioteca. Era lector empedernido de prensa escrita, pues se informaba sobre el curso de la política y la economía, nacional y mundial. Cuidó con esmero su Archivo, el que siempre estuvo muy bien custodiado. Cuando la Fundación obsequió la Casona de Oruro en 1975, se la entregó a la Universidad con todo lo que ella tenía, incluyendo una pianola de discos de cilindro, sus muebles, sus dormitorios (incluso su ropa de vestir y de calle), su carroza, y un Archivo que aún no fue organizado y está en situación precaria.

    14.   Faltan los varones René y Antenor, que fueron matriculados en Valparaíso, Chile.